Pese a todos los esfuerzos y a que con la pavimentación de calle Damián Riobó se ejecutó un trabajo de soterramiento del manantial de napas freáticas que corrían por esa arteria, en su bajada a calle Señoret, hoy las aguas han vuelto a aflorar por sobre el pavimento construido, arrastrando a su paso tierra, ripios y suciedad.
Fuente: La Prensa Austral





